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sábado, 21 de junio de 2014

Los combates cotidianos - Integral - Manu Larcenet




Cuando comencé a leer esta serie, no me esperaba darme con un cómic tan profundo. Las primeras
páginas son livianas, y la forma en la que nos presentan a los personajes es un tanto irónica. Hay algo que comienza a aparecer de a poco. Desde que Marco, un ex fotógrafo de guerra busca alejarse de todo, incluso su trabajo, en las montañas; su verdadera personalidad comienza a aflorar. No lo vemos en las sesiones con los psicólogos, sino en las pequeñas cosas que dan forma a la vida, es decir lo cotidiano. Esos momentos aparentemente simples en los que está con su familia, Émilie su novia o incluso, peleando, son los que realmente nos dejan ver su ser, y la riqueza de personajes que hay en este cómic. El trabajo en la psicología de todos es sorprendente, Marco con sus ataques de ansiedad y la carga de problemas con los que carga, no es el único que encierra sorpresas. Tampoco es el único que se comporta de maneras inesperadas, pero creíbles. Cada personaje es una vida que se cruza con la de Marco. Él va encontrando y aceptando de a  poco eso que necesita, a veces con golpes muy fuertes de por medio. Lo ayudan a avanzar por esos terrenos por donde ni pensaba transitar,  como comenzar una relación seria o explorar otros terrenos como fotógrafo. Es interesante que cada tanto aparezcan páginas en las que hay una introspección con monólogos por parte del protagonista en los que analiza lo que está pasando. A su vez sirven de corte entre secuencias, que le da mucha elegancia a los saltos temporales y a los cambios de temática que por ahí se ven. El contexto también tiene un trabajo brillante, después de todo, en la vida hay más cosas que la búsqueda de uno mismo, estamos inmersos en un ambiente social, político y cultural cargado de historia.
Cambia de forma que no siempre es agradable. Marco decide dar su aporte en esa lucha para que las cosas se den de una forma más o menos agradable para los personajes, lo que le termina dando una carga social y política un tanto más importante en el último tomo.


El dibujo sigue una línea aparentemente simple. Dentro de una línea que roza lo caricaturesco con trazos sucios, le da una dimensión muy interesante a la historia. Los personajes son muy expresivos en todo nivel. Logra expresar lo que sienten incluso con cosas tan simples como cuando miran al vacío, o la forma en la que miran una fotografía.  Cuando tiene que haber introspección, nos damos con cierta poesía gráfica, que no rompe demasiado la línea del cómic.  

Aunque no lo sepamos, esas piezas que van armando nuestro ser están más cerca de lo que pensamos. Si llegamos a perder alguna, está en nosotros volver a darle forma, llenando ese espacio. Es parte de crecer. No es algo fácil, Manu Larcenet lo deja en claro en las páginas de Los combates cotidianos con la búsqueda personal de Marco. Obras así se merecen un lugar destacado en nuestras bibliotecas.

jueves, 19 de junio de 2014

La gesta de los caballeros dragón Vol.2: Akanah - Agne & Philippe Briones



Por la forma en la que terminó el primer tomo de La Geste des chevaliers dragons, lo lógico sería pensar que
Ellyn, la escudera se iniciaría como un caballero dragón. Incluso que la serie se termine centrando en ella. Sin embargo, la guionista Agne nos da un giro muy interesante para presentarnos a otras protagonistas en este tomo.  Las aprendices de caballero Akanah y Ellenor son muy distintas a la estructurada Aïda. Les gusta buscar peleas, emborracharse e ir en contra de lo que representa la orden. Esto genera tensiones mucho más interesantes entre los personajes, e interacciones mucho más ricas, sobre todo con la entrada del que sería un interés amoroso, Jan, un sacerdote de otra orden. El problema está en que el velo del dragón puede llegar a afectarlo, incluso con un talismán que en teoría lo protege. Como en el primer tomo Agnes se tomó su tiempo para mostrar la forma en la que los dragones alteraban todo a su alrededor por medio del velo, aquí se centra del todo en una misión contra reloj. El velo avanza mucho más rápido de lo que esperan y las caballeros que debían liquidarlo han muerto. Entonces las aprendices con su maestra deben enfrentarlo, sabiendo que es posible que no sobrevivan. A medida que se acercan, vemos que hay algo más allá del poder del dragón, la naturaleza humana deja salir lo peor de sí misma para protegerse e impacta bastante, al punto en el que los mismos personajes dudan si vale la pena o no enfrentarse a estos seres.

La parte gráfica pasa a Philippe Briones, tiene un trazo mucho más estilizado y no apunta tanto al lado
erótico y sensual. Le importa más generar una atmósfera más oscura dentro del medio urbano medieval en el que se mueven los protagonistas. No tiene el preciosismo visual que encontrábamos en el primer tomo a la hora de construir paisajes, pero logra que los cambios del velo sean mucho más impactantes y ricos. Incluso nos damos con el progreso en cuanto a cambios que sufren los personajes frente al velo, ya no son daemonites de Jim Lee. Aquí se nota que algo alteró su naturaleza y los vuelve realmente peligrosos. Otro gran cambio está en el dragón, deja de ser un reptil enorme para tomar su propia naturaleza y dejar en claro su poderío a nivel visual.

 Es una lástima que no se haya editado más que un tomo de La Geste des chevaliers dragons en español. El segundo tomo representa una subida en calidad tanto argumental como gráfica. Comienzan a aparecer cuestionamientos frente a la orden y lo que representa la lucha contra los dragones, que enriquecen mucho a la serie. 

martes, 10 de junio de 2014

Mermaid Project Vol.1 - Leo, Corine Jamar & Fred Simon



Mientras los científicos y las empresas sufren para encontrar energías alternativas, que a su vez generen
ganancias y permitan seguir teniendo poder, en la ciencia ficción aparecen ideas muy originales al respecto. Me sorprende la evolución que está teniendo el género. Lo mecánico está dando lugar a lo biológico, al punto que se generan nuevos sub-géneros como el biopunk. Aquí lo central son las manipulaciones genéticas, su uso empresarial y todo lo que esto engloba.

Me llamó bastante la atención y me gustó mucho la forma en la que los guionistas Leo y Corine Jamar comienzan la historia. En las primeras páginas parece una serie policial en donde Romane investiga un asesinato. Lo que si llama la atención es el estado ruinoso y el avance de la vegetación en Paris y que no haya autos en las calles. Es más, Romane usa una bicicleta y quiere comprar un caballo. La torre Eiffel está destruida, pero los personajes están acostumbrados a eso. En esas páginas vemos su día a día y algo de la ideología de esa sociedad. Desde que se entera de la desaparición de un cadáver, relacionado a una empresa de energía alternativa en donde trabaja su hermano, el cómic cambia el ritmo. Los giros la van convirtiendo en una suerte de thriller de espionaje que sale de la línea de James Bond. Los personajes de este cómic son muy humanos, cometen errores y distan de ser heroicos. Son creíbles. A medida en la que la historia avanza y las explicaciones se van dando de a cuenta gotas, descubrimos junto a ellos, que lo que pasa en realidad es muy simple y lógico. En realidad no necesita más que eso, y funciona perfecto. En este sentido, lo que pasa a tener peso es el juego de los secretos empresariales y la búsqueda de poder a través de la economía. En cierta medida es una obra de especulación.


Se nota que Fred Simon disfrutó ilustrar este tomo. El avance de la naturaleza y el estado de lo urbano en general está lleno de detalles de lo cotidiano. Eso que lo hace orgánico y muy funcional a nivel gráfico. Se arriesga con planos generales muy complejos y secuencias narrativas arriesgadas por el tipo de planos y poses que usa. Lo caricaturezco de los rostros de los personajes choca un poco con todo esto. Sin embargo funciona muy bien en entornos cerrados.

La riqueza y la originalidad de Mermaid Project están en la forma en la que está encarada la historia. Es un cómic que nos logra meter de lleno en ese mundo por la calidad gráfica, y la forma en la que está retratado el modo de vida de los personajes. Si a esto le sumamos una muy buena trama cargada de suspenso, estamos ante un cómic destacable. Una verdadera lástima que no haya sido editado en español.

domingo, 1 de junio de 2014

La vuelta al mundo en 80 días - Löic Dauvillier & Aude Soleihac



El problema con las adaptaciones de los clásicos literarios, es que siempre están atadas a discusiones. Es cierto que hay tantas versiones que generan dolores de cabeza importantes a los que quieran llevarlos al cine. En el teatro no es tan grave, se puede respetar mucho más la estructura del original sin tener que buscar esos “giros artísticos” y por lo general salen bien. En el cómic por lo general estaban demasiado reducidas. No lograban bien el paso del lenguaje literario al del noveno arte y eran demasiado frías. Con el tiempo le fueron agarrando la mano. Se respetaron los tiempos narrativos, y el mismo paso al cómic obligaba a que busquen esas variantes de las que les había hablado. Tal vez el ejemplo más conocido de estas grandes adaptaciones sean los cuentos de  Conan, obra de Robert Howard en los 70s. Roy Thomas y Barry Smith dieron lugar a un clásico.

Hace poco, me di el gusto de revivir la obra más famosa de Julio Verne, “La vuelta al mundo en ochenta días”. Devoré la mayor parte de su bibliografía durante mi infancia. Inevitablemente hay libros que recuerdocon más cariño como “Viaje al centro de la tierra”, “Robur el conquistador” y por supuesto esa aventura que me hizo viajar alrededor del mundo. Lo que me llamó la atención fueron los dibujos de Aude Soleihac que se alejan de la estética academicista. Su estilo relajado, recuerda en líneas generales a Hergé en los setentas. También hay influencias de dibujos animados franceses. Gracias a esto, le da un dinamismo narrativo enorme  tanto en composición como en el minimalismo de detalles. Incluso llega a dar la impresión de que planearon realizar una película animada, pero optaron por algo más barato, el cómic. Sabe representar muy bien la época, y se nota que hubo un trabajo de investigación bastante importante, por lo que respeta y actualiza a la obra.

Löic Dauvillier hizo fluir en las ciento cincuenta páginas casi toda la historia, sin forzar o acelerar nada. Para
que las aventuras funcionen bien, hay que darles un muy buen ritmo y el espacio justo para la acción y laslocaciones exóticas.  En ese sentido, se luce por la forma en la que logra el cambio de formato al cómic. El problema está en que no da mucho lugar para desarrollar los personajes. En algunas partes se pierde el motor motivacional y lo que están sintiendo. Incluso el mismo  Phileas Fogg se vuelve frío y Jean Passepartout, su mayordomo, termina robando protagonismo. Lo que Dauvillier busca es una versión más entretenida, centrada principalmente en la acción, que se lea rápido.  Lo hizo con pasión, se nota y eso que les comenté de los personajes no termina afectando tanto la lectura. 

Esta es una de las adaptaciones más dinámicas y divertidas que he leído. Löic Dauvillier y Aude Soleihac respetan muchísimo la obra de Verne, pero le dan un toque distinto por la forma en la que decidieron pasarla a cómic. Este soplo de aire fresco le hacía falta. 

viernes, 30 de mayo de 2014

Solos Vol.1 - La desaparición - Fabien Vehlmann & Bruno Gazzotti



El mundo de los cómics juveniles e infantiles, por suerte para muchos padres, está lleno de obras que los adultos también podemos disfrutar. Cuando están bien hechos, tienen una carga imaginativa sorprendente o simplemente son de ese género que jamás va a pasar de moda, las aventuras con todas las letras. Solos de Fabien Vehlmann y Bruno Gazzotti  conjuga ambas cosas en una de las mejores historietas francesas de la actualidad.

Desde que la serie Lost jugara con un misterio impactante, muchos han usado este recurso para atrapar a los
lectores. El primer tomo de Solos comienza presentando un poco de la vida de los cinco protagonistas,  Dodji, Leila, Celia, Iván y Terry, niños  y adolescentes de un grupo sociales e ideología variados. En una o dos páginas para cada uno de los protagonistas, Vehlmann sabe dejar claro el perfil de cada uno. Gracias a esto, sabemos por que actúan como lo hacen cuando de la nada, se quedan totalmente solos en su ciudad. No hay rastros y lo que parece ser una explicación termina sirviendo como el detonante de la acción y aventura en este tomo. Hay algunos giros, no muy complicados en los que nos damos cuenta de que las respuestas no  van a aparecer con facilidad. Sin embargo, lo que importa es la forma en la que estos niños se las arreglan en una situación así. Hasta ahora parece más una de esas novelas clásicas de Verne en las que encontraban los recursos para salir adelante a “El señor de las moscas”. No tiene ese peso dramático ni esa carga filosófica. Lo que los autores buscaron es una muy buena historia que deje prendidos a los lectores. Lo lograron.

Lo que termina por atraparnos es la forma en la que Gazzotti sabe plasmar la magnitud de lo que está
pasando cuando construye el paisaje urbano. La soledad está muy bien retratada y genera una incomodidad
bastante grande. Los momentos de tranquilidad, en los que se ve un poco más de la forma en la que
interactúan los protagonistas logran dar el toque de ternura necesario para que no olvidemos que no son adultos. También nos hace divertir. Las expresiones están siempre cuidadas al máximo, cosa que es fundamental en un tipo de historia como esta.  El dibujo sigue una línea más bien clásica de lo que es el género infantil: Muy buen nivel de detalles, una línea dentro del todo clásica y personajes un tanto caricaturescos.


Solos,  La desaparición es una obra juvenil atrapante, con un gran misterio que seguro los va a tener pegados a la serie. No tiene dobles sentidos. Le basta con ser directo para lograr su cometido, que es entretener de manera muy inteligente. 

martes, 27 de mayo de 2014

Angor Vol.1 - Fugue - Gaudin & Armand



La fantasía ha logrado hacerse un lugar importante entre los cómics franceses. Por la apuesta gráfica y la forma en la que se desarrollan las historias, son sin duda una faceta comercial muy interesante en este mercado. 

El primer tomo de Angor tiene ciertas influencias de juego de rol por la forma en la que Jean-Charles Gaudin configura la historia. Allí convive una sociedad feudal con la magia. Sus protagonistas son de la casta más baja. Esto quiere decir que sus destinos están ligados a las costumbres, lo que les quita libertad para desarrollarse como quieren y quedan relegados a esto. Sueñan con escapar, pero queda en un sueño adolescente. La primera mitad del tomo está centrada en presentarlos y mostrar como sufren esa forma de vida, y deja entrever sus sueños sin profundizar demasiado. No quita dinamismo narrativo, pero es como que demora a la historia principal. El ritmo cambia con fuerza cuando Talinn ve como asesinan a un caballero de las castas altas por un medallón con poderes, que se va convirtiendo en el eje mágico de la historia. Los caballeros muertos son un problema bastante grande para ellos. Los planes de huir se tienen que hacer realidad y toman esa decisión. Desde entonces la serie pasa de lleno a las aventuras y la magia. Tiene fuerza y desde entonces los personajes comienzan a desarrollarse de una forma mucho más interesante y con bastantes sorpresas.

El dibujo de Dimitri Armand nos sumerge de lleno en ese mundo que ha creado. El trabajo visual está
cuidado hasta el más mínimo detalle, desde vestuarios, locaciones y el desfile de personajes. La diferencia social entre las castas también está marcada y trabajada al máximo. En las primeras páginas deja entrever la forma en la que viven los de castas altas. Cuando nos sumerge en la vida de los protagonistas y el detalle y el mundo en el que viven está compuesto de tal forma que sabemos porque quieren huir para cambiar su forma de vida. Tiene tanto dinamismo y una forma de narrar tan elegante que logra acercarse al campo de la animación.

Sin dudas en donde más se luce Angor – Fugue, es en el apartado visual. Hojear estos tomos es siempre una delicia visual que nos transporta a otros mundos. La historia entretiene y cumple con presentarnos los protagonistas, su mundo y esa historia que promete ser interesante. No va a pasar mucho tiempo hasta que lea el segundo tomo. Me da curiosidad ver cómo sigue esta historia.

domingo, 25 de mayo de 2014

La guía del autoestopista galáctico - Douglas Adams


A pesar de que la narrativa transmedia está en boga hoy, hay obras que se le han adelantado y recorrido todos los medios que pudieron. Seguramente la Guía del autoestopista galáctico diría algo como que a veces se convierten en criaturas pandimensionales  inquietas. Por lo general les aburre quedarse en un solo soporte y  la monogamia con su creador, por lo que necesitan salir a hacer una vida libertina dentro de otros soportes con nuevos artistas y si es posible, conocer nuevos mundos. Muchos piensan que la Guía del autoestopista galáctico nació como un libro, que hasta hace poco, era difícil de conseguir. Sin embargo no fue así, la opera magna de Douglas Adams comenzó como un radioteatro en la BBC. Tuvo tanto éxito que tuvo que ser editado en una trilogía literaria de cinco partes. Después vinieron la serie televisiva, un video juego y la película que le dio fama mundial. Por lo general siguen la misma historia, con pequeñas variantes narrativas. La esencia es siempre la misma, lo que hace que los fanáticos estén felices.


La vida de Arthur Dent tuvo un par de sobresaltos enormes el mismo día. Primero se entera de que van a demoler su casa para construir una ruta. No le muy agradable encontrarse con una serie de trabajadores a punto de dejarte sin hogar. Fue peor cuando se enteró que la tierra estaba a punto de ser demolida por una raza burocrática conocida como Vogones. El que lo pone al tanto es su amigo Ford Prefect, un extraterrestre  que lo salva siguiendo los pasos de un libro fundamental dentro de esta saga: “La guía del autoestopista galáctico.” A partir de esto comienza una aventura espacial donde las cosas no pasan tan al azar como aparentan y terminan con revelaciones de un peso filosófico sorprendente.  Esa historia aparentemente simple, sirve como eje conductor de muchísimas explicaciones cargadas sarcasmo por parte del narrador. Sin dudas el espíritu del radioteatro estuvo vigente en todas las otras versiones, pero no molesta, sino que les imprime su personalidad.  Douglas Adams tenía mucho para criticar, desde la burocracia a la religión, sin dejar de burlarse de las obras de ciencia ficción en el medio. Este autor estudió filosofía, cosa que se nota bastante en esos momentos en los que se toma un descanso de la acción para explicarnos cosas. No es como la ciencia ficción dura, en la que nos aburren con detalles técnicos. Aquí realmente hay una filosofía y un modo de ver las cosas. Más bien de criticarlas con mucha agudeza y aún más acidez.  Es muy divertida la forma en la que se vale de la Guía del autoestopista galáctico para explicarnos sobre el universo en el que nos sumerge y sus criaturas. Los aportes son brillantes y muy imaginativos. Hay mucho que queda resonando, como el famoso pez babel, que sirve de traductor universal con sus excreciones.

Los personajes son excéntricos y son una muestra de cómo se pueden romper esquemas sin ir a lo rebuscado. A veces están en situaciones desesperantes, pero no se dan cuenta por andar discutiendo entre ellos. Posiblemente el más genial de todos es Marvin, un robot súper inteligente que es depresivo y lo hace notar. Mientras los otros personajes lo sufren, los lectores soltamos una que otra carcajada.

La guía del autoestopista galáctico es una obra de culto a la que los fanáticos recordamos siempre con cariño. Es una de esas historias que rompen esquemas y nos muestran que un escritor que se enamora de su obra puede lograr cosas brillantes sin caer en lo rebuscado a la hora de romper esquemas. Además es humor inteligente. Esas carcajadas que nos dejan pensando hacen falta cada tanto. 

sábado, 17 de mayo de 2014

Arrugas - Paco Roca

 


El mundo de los ancianos es algo bastante difícil para tratar, y digamos que a pocos les puede llamar la atención, sin embargo, la sabiduría, las experiencias vividas, y el pasado tan rico, convergen en algo que puede explotarse de una manera muy interesante, como se vio en la película "Up". El geriátrico es un mundo triste, y duro, donde los últimos vestigios del amor, y los recuerdos se descascaran hacia una letanía distante. Hay cosas fuertes, las enfermedades, las demencias seniles, como el caso del alzhéimer.


 Paco Roca se arriesga  justamente con el alzhéimer, donde el mundo en el que trabaja se vuelve algo interesante por la maestría del guión, y a su vez, explota nuevas posibilidades narrativas dentro del cómic.  La genialidad de esta historia, y justamente lo que hace que llegue a ser tan emotiva, es el juego que hace mimetizando el presente de la historia con el pasado que están reviviendo los personajes para hacernos sentir el peso de la enfermedad.  A su vez nos hace ver la forma en la que los años llegan a degradar a personas tan fuertes y estructuradas como Emilio, el protagonista de esta historia.


 Con este juego narrativo, Paco Roca logra imponer el eje argumental que va a dar pie a todo, y así generar una coherencia fuerte. El protagonista comienza a perderse en el pasado, y lo vive en el presente. Por eso va a parar a un geriátrico, donde se da con otros personajes, entre los que resaltan una viejita que lo único que quiere es llamar a su hija, una pareja de enamorados, y el que se convierte en guía y amigo del protagonista Miguel; Un gordito que parece ser estafador. Lo que vivimos, es la degradación progresiva del protagonista, y la desesperación de su amigo para evitar que vaya al sector más temido del geriátrico. La planta alta, donde están los seniles. En medio de todo, los recuerdos y el pasado hacen eco, cada vez más fuerte, y es justamente la forma en la que va desarrollando todo, la que nos agarra el corazón y nos lo aprieta.



En el 2011, Ignacio Ferreira se arriesgó con una excelente adaptación animada que logra captar el estilo de dibujo de Roca y esos juegos narrativos que les comenté. Si no consiguen el cómic, esta película es una excelente oportunidad para disfrutar de esta historia. Además siempre es interesante alejarse un poco de la hegemonía americana y japonesa del mundo de la animación. 

jueves, 8 de mayo de 2014

La gesta de los caballeros dragón Vol 1: Aïda - Agne & Alberto Varanda


                                       

Me causa mucha gracia cuando hablan de los cómics americanos como el paradigma de lo comercial y los europeos como muestras de expresión artística del noveno arte, como si las cosas fueran así. Las generalizaciones molestan en un principio, pero después causan gracia. Una gran ejemplo de comic comercial francés es “La Geste des Chevaliers Dragons”, una serie de fantasía con muchos de los elementos que hizo famoso al género de “Sword and Sorcery”.

                            

 Agne (Anne Guéro) es una guionista que imaginó un mundo en el que los dragones son criaturas mágicas que tienen un velo que deforma las cosas a su alrededor, convierte tanto a humanos como animales en monstruos. Sin embargo, las únicas que son inmunes y pueden acercarse a los dragones para matarlos, son las vírgenes. Por esto se creó la Gesta de los caballeros dragón.

La protagonista del primer tomo Aïda junto a su escudera, Ellyn han sido llamadas a un pueblo dónde el dragón asesinó a varios caballeros y la influencia de su velo va creciendo cada vez más. A medida en que se acercan al dragón, las hordas van aumentando al igual que las atrocidades que cometen. Es muy parecido al viaje que tienen que sufrir en “El corazón de las tinieblas” o “Apocalypse now” en donde lo que da terror es lo que va a venir a pesar de que tengan que arreglárselas para sobrevivir en todo momento. El guión en este sentido es muy divertido y muy bien llevado a pesar de tener fallas en la construcción de personajes y a veces en los diálogos.

                                         

Alberto Varanda se da rienda suelta en el dibujo para construir locaciones muy imaginativas a las que no les faltan detalles y nos sumergen de lleno en ese mundo. Sus hordas de monstruos tienen un aire a los Daemonites de Wild C.A.T.S. aunque se los sienten más peligrosos y más logrados, sobre todo a la hora de darle un toque gore en donde se ve el grado de bestialidad que tienen. Es un cómic comercial, las protagonistas son todas voluptuosas con poca ropa, a pesar de ser caballeros que se enfrentan a dragones. No faltan las poses sensuales, ni el elemento erótico, dónde Varanda falla un poco. En esto sus dibujos son plásticos y esa necesidad del desnudo gratuito molesta en una serie así.

A pesar de sus fallas, el primer tomo de los caballeros dragón tiene mucho para convertirse en una gran serie de fantasía. Hay ideas novedosas dentro del género que lo hacen muy interesante a este tomo. El dibujo llama la atención en todo sentido y se luce en cuanto a lo imaginativo.  

jueves, 24 de abril de 2014

Laura - Guillem March


                                             

Hay errores que marcan a los autores con fuego. El español Guillem March dibujó a Catwoman en una postura no muy cómoda para dejar en claro sus atributos físicos. Un error que puede pasar, sin embargo la portada del número 0 del personaje se viralizó. 

 Antes de dar el salto a Dc, Guillem March era autor integral. Se caracterizaba por sus cómics de corte costumbrista protagonizados por chicas. La trilogía “Ana, Sofía, Victoria” y el posterior “Laura”. Sin dudas lo que los hizo famosos, más allá de los dibujos, es la forma en la que plasma el mundo de los jóvenes, sin caer en lo trivial o historias románticas light.

Laura comienza con un lugar común. La protagonista, una universitaria tímida, está deprimida porque se enamoró de su amigo Marcos, y tiró todo al diablo con un beso.  Normalmente es el tipo de historia que muchos dejamos de leer y es aquí donde comienza a perfilar la habilidad de March a la hora de encarar el guión. Va intercalando entre las escenas donde hubo un histeriqueo con lo que podría haber sido una linda historia de amor con un trabajo de personajes y diálogos muy buenos. Por otro lado muestra a Laura deprimida con unos monólogos interiores de alguien con quien empatizamos y comprendemos. Aparece Elena, una amiga extrovertida y amante de las fiestas. Decide comenzar a sacarla para que se le vaya un poco esa depresión. Laura en un principio no está muy convencida. Conoce a alguien, las cosas salen mal, pero es el empujón que necesita para cambiar. Da gusto ver la forma en la que cambia su filosofía de vida, se acepta, y logra tener una actitud más segura con respecto a sí misma. Es decir, comienza a madurar.

A la hora de crear un contexto donde se muevan sus personajes, March sabe reflejar el mundo de los universitarios en la ciudad, marcando los momentos que se comparten con amigos en bares, boliches, las infaltables compras y por supuesto, la playa. Los momentos con la familia dónde ese carácter dulce resalta más junto a su hermano Alberto, y claro, no faltan las situaciones familiares que no llegan a roces, sino que son situaciones maduras. En los momentos de introspección hay escenas muy lindas como la de la plaza, donde comienza a notarse en los monólogos el cambio que les había mencionado. Hay algunos momentos que hacen ruido por la carga erótica innecesaria, pero son mínimos por suerte. Digamos que son el lado “comercial” del cómic.

                         

El dibujo de March es de trazo limpio y dinámico con personajes muy estilizados. Recuerda un poco a Manara en cuanto a rostros y los cuerpos y el infaltable componente erótico que aparece un poco.  Donde realmente se luce es construyendo ambientes y climas. Se nota un crecimiento desde “Ana, Sofía, Victoria” y la manera en la que se siente cómodo ilustrando locaciones dentro de una trama costumbrista, sin abusar en ningún momento de los detalles. No necesita mucho para meternos por ejemplo en un boliche. El coloreado va acorde a los estados de ánimo de Laura, va desde tonos sepias en su depresión hasta los pasteles cuando se va encontrando. A veces se juega con posturas y ángulos muy trabajados no siempre de forma exitosa. Eso sí, muy lejos del desastre de Catwoman 0.  Algo que se agradece, es que los desnudos están contados y no están porque sí. No cayó en la tentación como otros autores.

Laura es un muy buen cómic que sabe reflejar la vida y los sentimientos de los jóvenes adultos. Hay un muy buen trabajo de personajes y diálogos. No llega a ser una obra genial, pero les aseguro que es mucho mejor que muchos otros dramas que el estilo. El dibujo muestra a March en un gran momento.