viernes, 9 de mayo de 2014

Super -



Es curioso como muchas veces la ficción llega  a seducirnos para cometer locuras. Les aseguro que muchos han soñado en algún momento de sus vidas con ponerse una máscara y posiblemente un disfraz para salir a cambiar algo en las calles, sea para bien  o mal.

En el 2010 se estrenó la película independiente Super, curiosamente ese era el año donde salía un peso de la taquilla con la que tiene varios puntos en común, Kick Ass. Si bien ambas tocan el tema del individuo común, que decide salir a las calles convertido en un súper héroe, son dos caras de una misma moneda.

                                                     
                                            


 La vida de Frank Darbo (Rainn Wilson), un hombre común y aburrido que trabaja de cocinero en una cadena de restaurantes rápidos, recibe un golpe bajo cuando su esposa, Sarah (Liv Tyler) no solamente cae en la influencia de las drogas gracias al dueño de un bar de Strippers, Jacques (Kevin Bacon), sino que además se va con este. Las palizas no faltan cuando intenta recuperarla, y la situación incluso llega a empeorar cuando el detective John Felkner (Gregg Henry) le dice que a veces es mejor aceptar esas cosas. Frank cae en una de esas depresiones que nos hacen reír con un poco de remordimiento en la consciencia. En ese estado, recibe una revelación desde un programa de televisión religioso, donde Holy Avenger (Nathan Fillon) lo ¨inspira¨ para convertirse en un super héroe. Frank no tiene mucha idea del tema,  y termina en una comiquería donde la encargada, Libby (Ellen Page), que no está para nada en sus cabales, lo guía un poco.
De la manera más amateur posible y con un traje casero mal cocido, nace el justiciero enmascarado y ultra violento, Crimson Bolt.

                             

El film de James Gunn tiene este tono de humor negro todo el tiempo, lo que genera un efecto curioso: Nos reímos de las situaciones oscuras y violentas por las que pasan los personajes sin pensar en esos momentos en el drama psicológico por el que están pasando.  Es muy interesante como se usan elementos comiqueros, como onomatopeyas, o pequeñas animaciones para crear una atmósfera de noveno arte que ayuda a mantener el humor. 

Desde el momento en el que Frank comienza sus andanzas como un superhéroe, las tensiones crecen y mucho. Se comienza a volver cada vez más violento por su visión retorcida de la justicia. Crimson Bolt tiene la manía de gritarles a los criminales después de que los ha golpeado  ¨No robes¨ por ejemplo.  A la prensa y a los ciudadanos les encanta, y lo convierten en una suerte de fenómeno urbano. Puede sacar muchas risas, pero aquí hay violencia real, que hiere y llega a matar, cosa que Gunn deja muy en claro. Transgrede, y rompe los límites constantemente, mofándose de lo que es políticamente correcto usando como arma además del humor, unos personajes brillantes con los que empatizamos en el acto. Son tan creíbles que no importa lo que hagan, se hacen querer y nos terminamos preocupando por ellos.

Frank es un personaje muy cómico, sin embargo existe en él un vestigio de depresión y desesperanza. Lo que hace es la salida desesperada, cosa que le da muchísima credibilidad y Wilson lo interpreta a la perfección. Ellen Page se luce dando chispazos de la personalidad enferma de Libby, su locura brilla cuando los problemas están al rojo vivo. Es un baldazo de agua fría que nos saca de ese estado que genera el humor negro, y nos comenzamos a preocupar realmente por los personajes, porque ese peligro al que se enfrentan es muy real. El humor deja lugar al drama de manera muy sutil hasta el clímax, donde la violencia va a pesar mucho.


En Kick Ass importa más el superhéroe que el individuo. Se resalta el fetiche del traje y el universo que conlleva, como una apología al cómic. Super es todo lo contrario, el traje se satiriza y  se centra en los personajes, sus motivaciones, sus miedos, y sobre todo sus problemas. Son muy creíbles, al igual que las situaciones por las que pasan.  Es esto es lo que hace único a Super dentro del creciente mercado inspirado en el cómic y lo que le da la magia.  Posiblemente sea el único film de autor en este rubro. 







Publicado originalmente en: http://locoxelcine.com/joyitas-escondidas/super-un-justiciero-poco-comun/

jueves, 8 de mayo de 2014

La gesta de los caballeros dragón Vol 1: Aïda - Agne & Alberto Varanda


                                       

Me causa mucha gracia cuando hablan de los cómics americanos como el paradigma de lo comercial y los europeos como muestras de expresión artística del noveno arte, como si las cosas fueran así. Las generalizaciones molestan en un principio, pero después causan gracia. Una gran ejemplo de comic comercial francés es “La Geste des Chevaliers Dragons”, una serie de fantasía con muchos de los elementos que hizo famoso al género de “Sword and Sorcery”.

                            

 Agne (Anne Guéro) es una guionista que imaginó un mundo en el que los dragones son criaturas mágicas que tienen un velo que deforma las cosas a su alrededor, convierte tanto a humanos como animales en monstruos. Sin embargo, las únicas que son inmunes y pueden acercarse a los dragones para matarlos, son las vírgenes. Por esto se creó la Gesta de los caballeros dragón.

La protagonista del primer tomo Aïda junto a su escudera, Ellyn han sido llamadas a un pueblo dónde el dragón asesinó a varios caballeros y la influencia de su velo va creciendo cada vez más. A medida en que se acercan al dragón, las hordas van aumentando al igual que las atrocidades que cometen. Es muy parecido al viaje que tienen que sufrir en “El corazón de las tinieblas” o “Apocalypse now” en donde lo que da terror es lo que va a venir a pesar de que tengan que arreglárselas para sobrevivir en todo momento. El guión en este sentido es muy divertido y muy bien llevado a pesar de tener fallas en la construcción de personajes y a veces en los diálogos.

                                         

Alberto Varanda se da rienda suelta en el dibujo para construir locaciones muy imaginativas a las que no les faltan detalles y nos sumergen de lleno en ese mundo. Sus hordas de monstruos tienen un aire a los Daemonites de Wild C.A.T.S. aunque se los sienten más peligrosos y más logrados, sobre todo a la hora de darle un toque gore en donde se ve el grado de bestialidad que tienen. Es un cómic comercial, las protagonistas son todas voluptuosas con poca ropa, a pesar de ser caballeros que se enfrentan a dragones. No faltan las poses sensuales, ni el elemento erótico, dónde Varanda falla un poco. En esto sus dibujos son plásticos y esa necesidad del desnudo gratuito molesta en una serie así.

A pesar de sus fallas, el primer tomo de los caballeros dragón tiene mucho para convertirse en una gran serie de fantasía. Hay ideas novedosas dentro del género que lo hacen muy interesante a este tomo. El dibujo llama la atención en todo sentido y se luce en cuanto a lo imaginativo.  

lunes, 5 de mayo de 2014

Las Tortugas Ninja Vol. 1 - Kevin Eastman & Peter Laird


                                            

Seguimos con los festejos, ahora del mundo del cómic de la mano de Tortugas ninjas con nombres de pintores renacentistas. Hace treinta años, Kevin Eastman y Peter Laird publicaron en la editorial independiente Mirage el primer número de “Teenage Mutant Ninja Turtles”. Su intención era que sea un número auto conclusivo para satirizar series que estaban de moda y a su vez tomar elementos de ellas. Por ejemplo “Cerebus” de Dave Sim en cuanto a lo ácido y la estética visual, “Ronin” y “Daredevil”, ambas de Frank Miller, en cuando a la temática ninja. Con Daredevil la cosa va más allá, el clan de la mano aquí pasa a ser Foot clan (Clan Pie) y llegan a compartir origen con el personaje. El isótopo radiactivo que lo deja ciego y da poderes a Matt Murdock cae a las cloacas, donde convierte en seres antropomórficos a cuatro tortugas y la rata mascota de un maestro de las artes marciales.

El primer número fue redondo en todo sentido, presentaba el origen de las tortugas, un némesis peligroso, Shredder. La historia que englobaba todo y llevaba a un climax inevitable en donde las peleas se lucían. Al igual que otras series también satíricas como “The Tick” o “Howard the duck”, tuvo una identidad muy definida desde el primer momento. Eastman y Lair supieron configurar muy bien el universo de las cuatro tortugas dentro de una estética de cómic under. No fue una obra maestra, pero entretenía mucho y era algo muy original.  La serie se convirtió en un hito dentro del cómic independiente hasta romper barreras para terminar en una editorial mainstream, Archie Comics.


 
   
A partir del segundo número, donde comienza la saga de los mouser, unos robots caza ratones, deciden darle una continuidad con sagas que se interconectan unas con otras. Donde parece que van a terminar, dan giros con Cliffhangers, ampliando el panorama y a la vez el universo de las tortugas. A su vez el  reparto de secundarios va creciendo con personajes muy interesantes como April O'Neil, Casey Jones y los Krangs. Desde la saga de los Mouser, la serie va más allá de la temática ninja, hacia terrenos de ciencia ficción, aventuras y fantasía, siempre manteniendo su esencia más oscura y seria que en los dibujos animados. Eastman y Laird apuntan siempre a lo original y divertido sin ponerse límites creativos en ningún momento. Van al terreno que quieren con mucha libertad. Se divierten con los pies en la tierra, cosa que se nota mucho en el cómic.
Las personalidades también están muy definidas desde un primer momento. El personaje que llama más la atención y logra un buen grado de protagonismo es Raphael, antihéroe, volátil y violento que luchaba contra el liderazgo y la serenidad de Leonardo. La editorial Archie al ver que no iba a funcionar en un mercado infantil, lo descafeinó haciéndolo un personaje cómico que hacía chistes sarcásticos. Una lástima. 
                                       

En cuanto a dibujo, se las arreglan bastante bien dentro de sus limitaciones técnicas. Se manejan muy bien en las escenas de acción, que si bien son un poco tocas, logran un buen grado de dinamismo y claridad. No tienen grandes problemas a la hora de crear ambientes tanto urbanos, como mundos de ciencia ficción y criaturas extrañas de toda índole, donde brilla al máximo su imaginación a la hora de crear. A medida que pasan los números, su estilo se va refinando dentro de la estética under. Dejan de ser tan toscos, pero no dejan las composiciones oscuras y sucias.

Desde los primeros números nos damos cuenta por que las tortugas se han ganado su espacio dentro de los clásicos del cómic. Es una serie, que si bien tiene un toque bastante oscuro, es principalmente divertida y muy original. Sus creadores dan rienda suelta a una imaginación enorme en donde se ve que disfrutan al máximo y le ponen pasión a lo que están haciendo.
El primer tomo de norma recopila los seis primeros números y el especial Raphael

domingo, 4 de mayo de 2014

Star Wars: Dark Empire - Tom Veith & Cam Kennedy


 


Hoy es una fecha especial para el fandom de Star Wars. Para aprovecharlo, volvemos a ese  universo expandido, que si bien se desarrolló durante años en novelas que aparecían esporádicamente; Juegos de rol; Y los cómics que editó Marvel (Conocidos como Classic Star wars), no fue hasta principios de los noventa cuando cobró un peso importante. Timothy Zahn fue el primero en explorar lo que pasó después del Retorno del Jedi. En la trilogía de Trawn las cosas no son fáciles para la nueva república. El imperio aún sigue vivo, esperando la oportunidad para volver a su grandeza. Su nuevo líder es un estratega frío y muy peligroso, el Gran Almirante Trhawn, que sabe aprovechar las debilidades de Leia Organa Solo (Sí, está casada con Han y tienen hijos) y los suyos para poner en jaque a esa república incipiente y devolverla a su rol de rebelión. Las novelas fueron un éxito que revivió el fanatismo por la franquicia. Un poco después de la salida de la primera novela de esta trilogía, la editorial de cómics Dark Horse, conocida por continuar franquicias como Aliens o Terminator, había adquirido los derechos. Su primera saga fue una apuesta grande, hecha con mucha pasíon que estaba ambientada después de la trilogía de Zhan: Dark Empire.

                                        

El guionista, Tom Veitch conoce cómo funciona el mundo de Star wars. Al igual que en las películas, Dark Empire comienza en medio de la acción. Leia Organa Solo y su esposo Han, organizan una misión de rescate en las ruinas de Corouscant para buscar a Luke y Lando después de la caída de la nave en la que iban. A pesar de que está en uno de los tantos campos de batalla, Luke decide quedarse para investigar una gran perturbación de la fuerza que lo lleva al planeta Byss. Allí descubre horrorizado que el Emperador Palpatine no ha muerto y lo estuvo esperando para que tome el rol de su padre, es decir, que se pase al lado oscuro de la fuerza. A través de esto, Veitch logra una tensión que se mantiene hasta el final de la historia. Hace un muy buen uso de la elipsis para darle el peso a lo que realmente le interesa, que es la lucha interna que tiene Luke contra el lado oscuro que avanza en él y las manipulaciones de Palpatine.
Al sumergirnos en el mundo del emperador, logra ampliar la mitología de la fuerza de una manera coherente con las películas y a su vez ahondar en elementos de ciencia ficción. Es un autor que se sabe manejar muy bien en el género, pero no olvida en ningún momento en que universo está trabajando. La acción y la aventura predominan por sobre todo, al punto en el que esos elementos que les mencioné, están en función a estas, por ejemplo, las nuevas armas y naves del imperio. Aparecen, explica lo que hacen, pero lo que importa en el argumento es como los rebeldes se las arreglan para enfrentarse y salir aireosos. A nivel general ,el gran logro de Veitch es que nos preguntemos por que este cómic nunca se convirtió en película.

                                

El dibujo de Cam Kennedy choca a primera vista por la paleta de colores que eligió usar. Son fríos y su sombreado es a veces excesivo para la saga. En este sentido es funcional a la idea de dar una atmósfera mucho más oscura a la historia. Falla en la composición de rostros, muchas veces sabemos quién es quién por las vestimentas y sus expresiones son bastante toscas, como forzadas.

Su narrativa es impecable, se asemeja a un Story board detallado con un excelente manejo de los planos y la profundidad. Es un maestro a la hora de dar vida a mundos alienigenas y retratar escenas de guerra en donde se vive la desolación y la muerte. Donde se luce es en las secuencias de acción en el espacio. Se nota que disfruta diseñar naves y más aún, destruírlas. Cuando tiene que darle un aspecto imponente a las armas del imperio, lo logra sin problemas, haciendo que sepamos lo mal que la pasan los rebeldes.

                               

Dark empire abrió las puertas a Dark Horse para expandir tanto el universo de Star Wars, que se necesitaron crear eras para poder ordenarlo. La calidad por lo general fue alta, cosa que animó a escritores como Kevin J. Anderson o el mismo Timothy Zhan a sumarse a este universo expandido en cómics. Dark Empire es una de esas historias intensas, que se nota que fueron realizadas con pasión. No se resiente al paso de los años, y se sigue manteniendo como uno de los estándares más altos de la saga.

sábado, 3 de mayo de 2014

Sailor Moon Vol. 1 - Naoko Takeuchi

                                                                               

El género de las Magical girls se había estancado en historias que reciclaban una misma fórmula una y otra vez. Entre 1992  y 1995 Naoko Takeuchi encontró el giro necesario para redefinir el género con Sailor Moon, utilizando elementos de las series Super Seitan (Estilo Power Rangers) y sobre todo, mucho de situaciones cotidianas con humor light. En realidad las bases están en manga anterior de Takeuchi, Codename Sailor V. Cuando le ofrecieron adaptarla a anime, prefirió utilizarla a la protagonista como miembro de un equipo de Sailors Scouts, de esta manera añadía más personajes y una trama más sólida.

Sailor Moon es un manga divertido desde sus primeras páginas, comienza como un sitcom adolescente lleno de chistes, que sale de los arquetipos de la heroína gracias a su protagonista, Usagi Tsukino. Es despistada, mala alumna, gritona, llorona y le gustan los video juegos. La mayoría de las situaciones cómicas de este número se dan gracias a ella y a los secundarios de su entorno. Incluso cuando conoce a Luna, una gata con poderes que habla, lo hace de manera cómica. Ella es la que la elije como justiciera y  la pone al tanto del peligro que corre la tierra si no encuentran a la princesa de la luna y el cristal de plata.

                                                     

En esta primera etapa, Takeuchi nos muestra un poco de la vida cotidiana de las protagonistas, sin profundizar demasiado en la psicología, mientras va presentando capítulo a capítulo a las Sailor Scouts que se alían con Usagi, Sailor V en referencias y por supuesto a Tuxedo Mask. Estas chicas tienen personalidades muy definidas y por lo general tienen mucho más puestos los pies en la tierra que Usagi.

 Estos episodios que siguen una misma fórmula, se deja entrever un poco de la trama central. Lo que le interesa a la autora es mostrarnos el universo de Usagi y sus amigas y la forma en la que ser guerreras va cambiando su vida cotidiana. A diferencia de la serie, las transformaciones y los poderes pasan en una viñeta. Esto hace que los combates sean más dinámicos y divertidos, pudiendo incluso hacer que interactúen más en las peleas.  Las historias, divertidas y simples, tienen algo oscuro que se va desarrollando de a poco, y es lo que hace que sea algo más que una  serie ligera.

                                                                     


El dibujo de Takeuchi choca un poco. Busca una línea clara y elegante con un efecto difuminado curioso. Sus rostros y cuerpos no son estilizados, cosa que se nota mucho en las poses forzadas y los movimientos toscos. Le cuesta expresarse en las secuencias de acción y muchas veces no sabemos del todo lo que está pasando. Los fondos son prácticamente inexistentes, salvo cuando presenta edificios o locaciones, siempre de líneas cuadradas y poco estilizadas. A veces utiliza texturas, efectos o tramas en vez de fondos, cosa que funciona bien. Otra cosa de la que carece es de profundidad, sus dibujos son planos a más no poder. De todas maneras, se nota una evolución al final del tomo, en donde se siente más cómoda y va mejorando mucho la dinámica.
En donde se luce, es en lo que llama la atención del manga, el vestuario con unos lindos movimientos de ropa y los accesorios de las Sailor Scouts. Tienen la magia de ser objetos cotidianos con un toque distintivo que llama muchísimo la atención y se traduce en Marketing asegurado. Es aquí donde está la magia del dibujo y es lo que hace que llame la atención de los lectores. La narrativa es muy dinámica, incluso dentro del terreno de los mangas. La historia fluye con muchísima naturalidad y sacando esos errores que les mencioné, hace que leer esta serie sea muy divertido.

Sailor Moon fue algo muy fresco y novedoso en su época. Sin embargo se necesita algo más que eso para que se haya convertido en hito. Es divertido, bien narrado y tiene personajes muy queribles. Desde el primer tomo se deja entrever una trama muy interesante, que espero tome peso más adelante.

viernes, 2 de mayo de 2014

Hulk Gray - Jeph Loeb & Tim Sale


                                                       


Entre el 2001 y 2003, el dúo creativo de “The Long Halloween”, Jeph Loeb y Tim Sale se encargó de una trilogía de colores para la editorial marvel. A diferencia de la de  kieslowski, está centrada en el inicio de las carreras superheoícas de Spiderman, Daredevil y Hulk, mientras recuerdan un gran amor que perdieron.

Hulk gris es una sesión de psicoanálisis de un Bruce Banner, que busca a alguien que lo escuche en su aniversario de bodas, recordando a su mujer fallecida. Irónicamente la persona que elije, es al psiquiatra al que vive evitando, Doc. Samson.  Como se imaginan, el peso psicológico que tiene Hulk es enorme. Sus inicios estuvieron cargados de violencia y soledad. Desde entonces el único cable a la realidad que tenía Banner era Betty Ross, hija de su némesis.  En este sentido esta es la más compleja de las tres. No llega a conmover como las otras, pero golpea en otro nivel que tiene efecto a largo plazo.

                                                       

Varios autores, entre los que destacan Peter David y Paul Jenkins, intentaron develar el porqué de la transformación al monstruo, jugando a ser psicoanalistas en busca del gran trauma que marcó la personalidad de Bruce Banner. Tienen un as en la manga, el psiquiatra Leonard Samson, que también recibió su dosis de radiación gamma y es capaz de enfrentarse a Hulk, sin embargo, las tensiones más fuertes se dan en el diván en las sesiones, cosa que ayudó a complejizar la mente del personaje. Jeph Loeb era un autor muy inteligente para encarar los argumentos desde otro ángulo y así evitar contar lo mismo. Va directamente a la manera en que Hulk se convirtió en un catalizador para sacar a flote sentimientos reprimidos no solamente de Banner, sino de todo su entorno, desde su némesis por ese entonces, el General Ross, hasta la rebeldía de Rick Jones.   También explora su peligrosidad, tanto en las peleas clásicas contra el ejército e incluso con Iron Man, como en momentos de calma. Hay una escena que es un guiño a "Of mice and men" de Steinbeck, donde mata por accidente un conejo  al que está acariciando. No es un personaje bidimensional, así que esto además le trae sentimientos de culpa.  Bettty Ross se convierte en una suerte de Ann Darrow (King Kong), prisionera de una bestia que la ama. No sabemos lo que puede llegar a pasar en esos momentos y nos deja con la piel de gallina.

Un excelente recurso de Loeb fue poner en cuadros de texto parte de la sesión psiquiátrica en momentos claves, dónde Samson intenta escarbar más de esos sentimientos reprimidos y algún porqué más. Muchas veces se siente una tensión donde es posible que aparezca Hulk y acabe todo en una pelea. Sin embargo Banner lo evita usando la ironía.  El problema a nivel argumental está en que demora en llegar a lo importante, los primeros números parecen más de la misma historia de siempre que se ha reciclado durante años. Es más, podría haber funcionado perfecto en cuatro números en vez de seis.
                                                                   


Tim Sale se luce con los dibujos. Juega con los claroscuros creando climas dentro de su línea siempre limpia y dinámica. Hulk se ve realmente amenazante que nunca, aquí se nota lo peligroso que puede llegar a ser, incluso cuando sufre. Es más monstruo que humano. El rostro de Ross siempre está cargado de furia, Sale aprovecha esto para hacer un homenaje a Jack Kirby dibujándolo en su estilo. Resalta y queda muy bien. Los dos números donde el guión no aporta mucho a la mitología del personaje se salvan por la labor gráfica, que si da una nota diferente, más intensa a esas épocas.

Hulk Grey se aleja de la carga melancólica a la que venía apuntando la trilogía. Hulk es un personaje demasiado complejo a nivel psicológico como para hacernos sentir solamente una pérdida. Va más allá de eso, por lo que su lectura no es tan inmediata. El dibujo de Tim Sale logra retratar la violencia que existe en todo sentido alrededor del personaje, haciendo que la obra llegue a ser redonda.

jueves, 1 de mayo de 2014

Yotsuba Vol. 1 - Kiyohiko Azuma


                                                                                     



Los cómics protagonizados por niños, tienen una carga de frescura bastante agradable que solamente puede transmitir su forma inocente de encarar las cosas. Esto se da siempre y cuando sepan reflejar su forma de ver el mundo y a su vez, hacernos revivir cosas de esa etapa. No por nada tiras como Peanuts (Snoopy), Mafalda o Calvin & Hobbes siguen teniendo éxito.

En Yotsuba esta visión inocente del mundo va todavía más allá por su protagonista, una niña llena de energía y un bastante particular que encuentra el lado maravilloso de todo en la vida. Esta comedia light de Kiyohiko Azuma comienza con la llegada de Yotsuba y su padre a su nuevo barrio. Desde el principio vemos la lógica extraña que tiene esta niña por su grado mayor de inocencia al normal y el gran despiste de su padre. Ella no razona mucho y se deja llevar por su entusiasmo, siguiendo su propia lógica. Esto es lo que hace que cosas muy cotidianas como un paseo por el shopping, visitar la casa de las vecinas, e incluso un poco de lluvia se vuelvan momentos en los que esa ternura nos haga sacar carcajadas y leerlo el manga sea una muy linda experiencia.

                                                           


Como apunta fuerte a lo cotidiano, depende muchísimo de los personajes secundarios a los que presenta en este primer volumen. Para Azuma esto no es problema. En su obra anterior, Azumanga Daioh supo crear y manejar una galería de personajes muy coloridos y queribles hasta el final. Sabe sacar el lado inocente y dulce de cada uno sin caer en lo meloso, cosa que le da esa magia particular a sus obras. En Yotsuba no se queda atrás. Pasar a una narrativa de página completa con una continuidad mayor le da el espacio necesario para desarrollarlos a través de las acciones cotidianas que retrata.   La forma en la que los van presentando es siempre curiosa y por lo general, sufriendo las consecuencias de las travesuras de Yotsuba. Esto hace que las hermanas Ayase y su madre sepan más o menos que puede esperarse con su vecinita. Asagi, la mayor se divierte con esto. Sabe que teclas apretar en la mente de la niña para que la hermana del medio, Fuka, que es la que más se acerca a Yotsuba por intentar ayudar en su casa, sufra alguna consecuencia. La menor, Enna es la más seria de las tres y tiene un poco de la inocencia infantil, generando escenas comiquísimas como la del aire acondicionado y “los enemigos de la humanidad”; El padre de Yotsuba es un traductor un tanto bohemio, despreocupado, que la adoptó fuera de Japón. Es muy descuidado y está lleno de excentricidades al igual que su amigo Jumbo.  Azuma sabe utilizar los actos simples para que los conozcamos a través de sus acciones e ingresemos en su mundo.

                                                                     


La línea de dibujo que tiene es muy limpia y simple. Lo que le da personalidad y donde se destaca es en las expresiones. Con esto transmite la energía tremenda que tiene Yotsuba y la forma en la que les transmite su alegría a los que la rodean.

Azuma  nos recuerda que no se necesita mucho para lograr una gran obra. Basta con saber que contar y desde que punto de vista. En Yotsuba la inocencia es lo que prima, y se agradece por eso.