viernes, 13 de junio de 2014

Safety not guaranteed





Uno de los temas que más llaman la atención en la ciencia ficción, son los viajes temporales. Por lo general, lo que más se trata en los mismos, es la parte  científica y los cambios que generan estos viajes en las distintas líneas temporales. Sin ir demasiado lejos, en volver al futuro, estas tenían un rol importante, y al final de la primera parte se notaba un cambio en las corrientes temporales que era positivo para Marty McFly.



En Safety not guaranteed, el viaje en el tiempo es lo que menos importa. De hecho sirve principalmente como un eje conector de una trama donde se desarrollan a los personajes y sus relaciones en una suerte de comedia romántica.  En este film de Colin Trevorrow, la historia comienza de manera cotidiana y simple. Darius (Aubrey Plaza) cuenta de su vida en una especie de voz en off, que luego descubrimos que es una entrevista laboral.  Después de esta introducción, donde el tono ácido – cómico de la película se pone en evidencia, la trama comienza. Darius es una pasante en una revista, donde buscando temas para rellenarla, dan con un artículo en un diario donde  Kenneth (Mark Duplass) está pidiendo un acompañante para un viaje en el tiempo, y aclara que la seguridad no está garantizada (Lo que da nombre a la película)  Ni cortos ni perezosos, aunque con un poco de negativas,  el periodista Jeff (Jake Johnson) parte con dos pasantes, Darius y Arnau (Karan Soni) a investigar sobre el asunto.  Darius, cínica y bastante sarcástica, es la elegida para acercarse a un paranóico Kenneth y profundizar sobre el asunto, lo que genera un acercamiento entre ambos.

Mientras se desarrollan los personajes, dentro de las motivaciones y personalidades conflictivas que tienen, los elementos del viaje en el tiempo van apareciendo a cuenta gotas. Uno de los grandes logros de este film, es que llegamos a dudar si existe una posibilidad de que esto se de en la película.  Kenneth es un personaje bastante especial, que dentro de la paranoia y obsesión que tiene frente al viaje, se va abriendo de a poco a Darius, que dentro de su patetismo, se termina enamorando del personaje.  Es aquí, donde el viaje en el tiempo y la relación entre estos personajes dan una tensión muy interesante, y donde  de a poco los elementos fantásticos se van introduciendo muy de a poco, hasta el final.  Las paradojas temporales están tan bien tratadas por el guionista Derek Connolly, que no las tomamos como tales, sino que se genera esa duda que les había comentado sobre si Kenneth está loco o no.  Los otros dos protagonistas tienen una sub-trama bastante especial donde Jeff, el periodista pasa de ser un personaje un tanto chocante, a un ser al que lo terminamos comprendiendo, e incluso queriendo cuando nos damos cuenta de que es lo que lo había llevado a ese pueblo.

Es evidente que una película así necesita dos elementos claves para funcionar: Los actores y un muy buen guion. El casting de Colin Trevorrow es un acierto. Los roles están muy bien representados, e incluso sorprenden. El siempre versátil Jake Johnson logra una evolución muy interesante en su personaje. Tiene fuerza y dinamismo.  Mark Duplass logra representar un personaje mucho más interesante, y logra una gran química con la sorpresa de la película, Aubrey Plaza. Su trabajo es brillante. Darius es sin dudas el mejor personaje de la película, y su evolución es excelente. A nivel guion, está el otro elemento que le da la magia al a película. Ya mencioné que la trama está muy bien llevada, y que genera muchos climas sumamente interesantes. Los diálogos son brillantes. Creo que desde Dogma que no disfrutaba tanto sarcasmo y acidez en los personajes. Algunas veces son cortantes, otras pasan a ser tiernos y profundos.  Esto hace que en ningún momento la película sea aburrida.

En definitiva, un film que los va a sorprender por su frescura y la manera diferente en la que encara el tópico. 

Publicado originalmente en 
http://locoxelcine.com/joyitas-escondidas/safety-not-guaranteed-otra-forma-de-plantear-viajes-temporales/  - Sí, el artículo es mío. :) 

jueves, 12 de junio de 2014

Arte al desnudo




Es difícil trazar una línea que aclare cuando un desnudo es arte o no. Muchas veces el instinto básico se pone en evidencia al ver imágenes que no trascienden del mero desnudo gratuito, que hasta roza la pornografía. Molesta o no, dependiendo la persona. Caso diferente es donde se ve un trabajo y elaboración que convierte a lo expuesto en verdadero arte.

Es cierto que en estos tiempos gozamos de libertad para acceder a lo que deseamos, y la mentalidad colectiva se ha vuelto mucho más abierta. Sin embargo las opiniones frente a estos temas demuestran lo contrario. Las mentes siguen cerradas.

Cuando tocamos ciertos temas, buscamos siempre un efecto, y a partir de ello ir más allá. Principalmente lo que queremos es llamar dar el primer paso de seducir. Si algo no nos interesa, lo pasamos de largo. Es cierto, los personajes famosos (Sobre todo animé y cómics) la violencia, la sangre y los desnudos tienen un letrero luminoso. Perfecto, se logra el primer paso. ¿Y luego?

En la mayoría de los casos nos encontramos con un envoltorio vacío, incluso cuando hay buena técnica. Las capas con las que cuenta una obra, inclusive la presencia del artista detrás, están ausentes, es tan solo un golpe de efecto vacuo que pasa al olvido, e incluso inocente. El artista, aun así goza de fama.
La voluptuosidad se vuelve moneda corriente para aplausos de cierto sector. Otros parecen volverse locos por ver a sus personajes favoritos en un espectro que va desde los desnudos más inocentes, a las peores perversiones. El desnudo parece cobrar poder, dando cabida principalmente al efecto, generando un paseo para complacer los deseos e instintos de quienes disfrutan esto, quienes luego satisfechos, aplauden.
Recordemos que el arte es algo mayor. Muchos dicen que los artistas mueren un poco en cada obra. Tal vez sea cierto, es volcar un poco del alma y de nuestro mundo en lo que producimos. Para eso tenemos que pensar el porqué de la obra, que queremos decir, el cómo. Entonces buscamos la manera de expresarnos. Difiere el caso en el que simplemente existe el deseo de presenciar o generar un desnudo por el hecho de complacerse, o una forma de llamar fácilmente la atención.

Es curioso el ver que cuando aparece un debate frente a estos dibujos o fotografías, se obra con violencia. Ataques verbales, agresiones a la integridad, siendo lo que más se repite: ¨ No lo entendiste por tu mentalidad cerrada¨ ¨No tienes idea de arte¨ Es una lástima que se evite la conversación civilizada así, sin embargo, sirve para recalcar algo: Complace instintos básicos, nos hace recordar un poco que seguimos siendo animales.

Aún en estas épocas, donde gozamos de libertad, es increíble ver como generamos una involución, y dejamos de lado el esfuerzo para ganar el aplauso fácil, defendiéndolo con gritos y piedras.

martes, 10 de junio de 2014

Mermaid Project Vol.1 - Leo, Corine Jamar & Fred Simon



Mientras los científicos y las empresas sufren para encontrar energías alternativas, que a su vez generen
ganancias y permitan seguir teniendo poder, en la ciencia ficción aparecen ideas muy originales al respecto. Me sorprende la evolución que está teniendo el género. Lo mecánico está dando lugar a lo biológico, al punto que se generan nuevos sub-géneros como el biopunk. Aquí lo central son las manipulaciones genéticas, su uso empresarial y todo lo que esto engloba.

Me llamó bastante la atención y me gustó mucho la forma en la que los guionistas Leo y Corine Jamar comienzan la historia. En las primeras páginas parece una serie policial en donde Romane investiga un asesinato. Lo que si llama la atención es el estado ruinoso y el avance de la vegetación en Paris y que no haya autos en las calles. Es más, Romane usa una bicicleta y quiere comprar un caballo. La torre Eiffel está destruida, pero los personajes están acostumbrados a eso. En esas páginas vemos su día a día y algo de la ideología de esa sociedad. Desde que se entera de la desaparición de un cadáver, relacionado a una empresa de energía alternativa en donde trabaja su hermano, el cómic cambia el ritmo. Los giros la van convirtiendo en una suerte de thriller de espionaje que sale de la línea de James Bond. Los personajes de este cómic son muy humanos, cometen errores y distan de ser heroicos. Son creíbles. A medida en la que la historia avanza y las explicaciones se van dando de a cuenta gotas, descubrimos junto a ellos, que lo que pasa en realidad es muy simple y lógico. En realidad no necesita más que eso, y funciona perfecto. En este sentido, lo que pasa a tener peso es el juego de los secretos empresariales y la búsqueda de poder a través de la economía. En cierta medida es una obra de especulación.


Se nota que Fred Simon disfrutó ilustrar este tomo. El avance de la naturaleza y el estado de lo urbano en general está lleno de detalles de lo cotidiano. Eso que lo hace orgánico y muy funcional a nivel gráfico. Se arriesga con planos generales muy complejos y secuencias narrativas arriesgadas por el tipo de planos y poses que usa. Lo caricaturezco de los rostros de los personajes choca un poco con todo esto. Sin embargo funciona muy bien en entornos cerrados.

La riqueza y la originalidad de Mermaid Project están en la forma en la que está encarada la historia. Es un cómic que nos logra meter de lleno en ese mundo por la calidad gráfica, y la forma en la que está retratado el modo de vida de los personajes. Si a esto le sumamos una muy buena trama cargada de suspenso, estamos ante un cómic destacable. Una verdadera lástima que no haya sido editado en español.

domingo, 8 de junio de 2014

Promethea Vol.1 - Alan Moore & J. H. Williams III




Desde que Alan Moore comenzó a interesarse por la magia del caos, hay mucho que cambió en su narrativa. Algunas de sus obras como “Serpientes y escaleras” y el “Amnios natal” parecen manuales de iniciación a la filosofía de la magia. Hay una cierta restricción de lectura al público general por la complejidad que tienen y la gran carga de información  que los termina volviendo un tanto densos. Cuesta llegar a disfrutarlos del todo, pero terminan siendo una experiencia única.

 Con su vuelta al cómic comercial a través del sello ABC comics, Alan Moore intenta revivir la chispa perdida de los cómics. No faltan las aventuras, la ciencia ficción, e incluso un reciclaje de héroes de

literatura clásicos. Con Promethea, apostó de nuevo a las historias cargadas de teoría de magia moderna. El tema era acercarla a un público masivo sin perder lo ambicioso ni la complejidad de la obra. Encontró la vuelta necesaria al encarar la historia como un cómic de ciencia ficción con elementos de super héroes. La magia aparece gracias al concepto de Promethea,  una suerte de heroína, que se aparece en distintos medios, desde poemas, pulps hasta historietas clásicas. Eso existe, sin embargo va más allá, sumando obras ficticias en donde también aparece y son muy funcionales dentro de la historia. Son justamente lo que investiga la protagonista, Sophie Bangs, para descubrir más sobre este mito, que es la llave al reino de la inmateria. Esto es algo peligroso que la termina metiendo en problemas, y la obliga a convertirse en la nueva encarnación de Promethea. Junto a ella, vamos descubriendo sobre las encarnaciones y el mundo de la imaginación colectiva, el de la inmateria.  De aquí parten las ideas, las historias. Allí es donde están interconectadas y se las arreglan para materializarse en nuestro mundo.  No es tan simple como aparenta. Ese mundo tiene sus reglas asentadas en la filosofía de la magia, cosa en la que Moore se explaya a través de las otros personajes que le explican sobre el tema, o incluso con las propias conclusiones de la misma Sophie Bangs. Tanto el mundo material, como el de la inmateria están construidos con una complejidad enorme que solamente alguien con la maestría narrativa de Alan Moore puede lograr. Nos encontramos por un lado con todo con elementos culturales que coexisten con otros ficticios, como el Gorila llorica, un reflejo de la mentalidad postmoderna a modo de tira cómica, un grupo de super héroes creados para este cómic, que sirven para una subtrama y personajes muy ricos en cuanto a su psicología. Gracias a esto puede contrastar con la inmateria, donde convergen historias, mitos, ideas, y mucho más en una mezcla surrealista como lo es la imaginación misma.

Muchos dibujantes sufrieron las exigencias gráficas del guionista. Algo tan complejo como es Promethea, necesita una mano virtuosa, que pueda no solamente enfrentarse a lo técnico, sino estar al nivel

imaginativo. Es aquí donde entra J. H. Williams III con un trabajo sublime. Cada página es digna de ser encuadrada. Williams III es de esos ilustradores que ven más allá de las viñetas y necesitan hacer una composición en la misma página al estilo de Alcatena. El nivel de detalles y la elegancia del mundo material, tiene una impronta gráfica bastante sobria que termina de configurar esa complejidad que le da el guión. En donde se luce y desata la imaginación en todo sentido, es en la inmateria. Lo surrealista cargado de guiños culturales y paisajes oníricos, le permiten experimentar al máximo y crear a gusto. Es aquí donde terminamos de entender este concepto de Moore. El contraste entre las dos caras de la realidad dan un resultado sorprendente.

Hay veces en  las que los grandes autores se las arreglan para crear obras personales siguiendo las reglas del cómic comercial. En Promethea Moore y Williams III se dan el gusto de crear un cómic con una complejidad enorme dentro de estos parámetros. En ningún momento de este primer tomo es densa o aburrida. Es un viaje a un mundo distinto, ilustrado con maestría, en donde nos embebemos de una filosofía distinta, lógica y muy coherente. 

sábado, 7 de junio de 2014

Sailor Moon Vol. 2 - Naoko Takeuchi



Han pasado varios años desde que vi el anime de Sailor Moon. Hay varios detalles que no recuerdo, pero estoy seguro de que lo que pasó en el segundo tomo, recién se lo vio cerca del final de la primera temporada, cuando ya nos habíamos familiarizado del todo con los personajes. Los capítulos de relleno en el anime son inevitables, lo que sorprende es que haya un cambio tan grande entre las dos versiones. Aparentemente el remake del anime va a ser más fiel al manga, al menos en estilo visual. Habrá que ver.

El tono light del primer tomo le había dado un aire fresco. Los capítulos eran entretenidos, pero daba la sensación de que le faltaba una carga narrativa y emocional más intensa para que la serie haya sobrevivido tantos años. Al final del primer tomo comenzó la saga de la búsqueda del cristal de plata y con esto, la de la identidad de Tuxedo Mask. Con este giro argumental, Naoko Takeuchi deja de lado los gags para ir de lleno con la historia central del manga, que le da todo lo que les había mencionado anteriormente.  Es una historia que comienza de una forma bastante simple, siguiendo los lineamientos de los primeros capítulos, donde no falta el elemento del slice of life y algunos gags. Incluso sirve para unir a la ya famosa justiciera del mundo del manga, Sailor V al quinteto de las Sailor Scouts. Desde que Tuxedo Mask revela su identidad y lo poco que recuerda de su historia a Bunny; El romance crece y la trama se afianza cada vez más. Sobre todo cuando se van revelando detalles sobre sus
vidas pasadas y lo que pasó con la Princesa Serenity y  Endymion. Todo se va dando con un muy buen ritmo. Incluso ese romance que se da un poco de golpe tiene su razón.  Hay algo que explica el porqué de esto, que tiene que ver con el corazón de la historia y repercute mucho en el momento en el que encuentran al fin el cristal. Estoy seguro que eso, en donde intervienen los seguidores de la Reina Beryl, se vio cerca del final del anime. Aquí funciona perfecto.  El problema está en que al estar centrado en ellos, los otros
personajes terminan estando de relleno, e incluso para contextualizar un poco. Takeuchi se las arregla para hacerlos aparecer aunque sea en una viñeta, pero son tantos, que esto termina molestando bastante.  La traducción deja mucho que desear con los nombres, en el primer tomo no lo noté tanto. Es bastante molesto encontrar nombres como Camilo (Gurio), Patricia (Makoto) o Armando (Mamoru). En el mundo editorial es como volver a la época de Novaro en donde desfilaban nombres como Bruno Díaz o Bruno Alba. Por suerte hay una nueva edición en castellano.

Escuché muchas críticas, “Es un manga sobrevalorado”, “el anime es mucho mejor” y tantas otras. Si solamente leyeron el primer tomo, es comprensible. Hay un salto de calidad bastante importante en el segundo tomo. Con la saga de la búsqueda del cristal de plata, Naoko Takeuchi nos deja ver la historia principal y el potencial de Sailor Moon.  

viernes, 6 de junio de 2014

12 reasons why I love her - Jamie S. Rich & Joëlle Jones



A veces hace falta que los personajes nos hagan agarrarnos la cabeza, e incluso que los lleguemos a insultar  para poder darnos cuenta que un drama vale la pena. Nos guste o no, esas imperfecciones del carácter definen y humanizan, dando mucha riqueza dramática. En el mundo del cómic es raro encontrar historias que tengan personajes así, y por lo general son obras de autor o independientes, como “12 reasons why I love her”

La relación entre Gwen y Evan no será perfecta, pero tiene algo que los hace seguir juntos.  Jamie S. Rich
va revelando que es algo mucho más complejo y profundo de lo que podemos llegar a creer, y no puede expresarse sin pasar por grandes peleas y alejamientos. La narrativa no es lineal. Esto hace que la forma en la que intercala, o da saltos entre los doce capítulos genere tensiones enormes cuando tenemos que rellenar esos espacios, hasta que encontramos lo que sucedió más adelante.  Funciona muy bien como elipsis, y el romperla podría molestar narrativamente si no fuese por dos cosas: Hay detalles que no los esperamos, que le dan una riqueza enorme a esta relación  y los diálogos.  Lo que había mencionado sobre la naturaleza de los personajes se hace evidente con la calidad que tienen. Se nota que Rich hizo un trabajo sobre su psicología y comportamiento a fondo.  Se enojan y discuten de manera creíble, cuando Evans tiene ataques de celos, se nota como intenta controlarlos. Las reconciliaciones conmueven, sus miedos fluyen a través de sus palabras, al igual que el dolor y el arrepentimiento que tienen. Pero sobre todo, en esos diálogos se nota la química que hay entre los dos y la complicidad de pareja.
Son tan ricos, que en cierta medida hacen pensar en la trilogía cinematográfica de Richard Linklater (Before sunrise, Before sunset, Before midnight)

Los entornos cotidianos y urbanos que ilustra Joëlle Jones son bastante correctos. Dentro de su estilosimple, se las arregla para darle el toque intimista que la historia necesita. En una historia como esta, lasexpresiones faciales y corporales, se vuelven algo fundamental. Jones hace un muy buen trabajo en este sentido y es donde más se luce. Hay algunas viñetas que se notan que están dibujadas a las apuradas. Se nota demasiado y hace ruido en la narrativa. Este tipo de cosas merman inevitablemente la calidad gráfica, que es lo primero que llama la atención en un cómic.

Si bien dista de ser un cómic perfecto, “12 reasons why I love her” logra reflejar con mucha elegancia las idas y vueltas que tienen las parejas moderna. Es una historia simple, en la que los protagonistas se lucen a través de unos diálogos sorprendentes y personalidades muy trabajadas. Son cosas que en el cómic muchas veces se dejan de lado, pero dan una riqueza dramática enorme.

domingo, 1 de junio de 2014

La vuelta al mundo en 80 días - Löic Dauvillier & Aude Soleihac



El problema con las adaptaciones de los clásicos literarios, es que siempre están atadas a discusiones. Es cierto que hay tantas versiones que generan dolores de cabeza importantes a los que quieran llevarlos al cine. En el teatro no es tan grave, se puede respetar mucho más la estructura del original sin tener que buscar esos “giros artísticos” y por lo general salen bien. En el cómic por lo general estaban demasiado reducidas. No lograban bien el paso del lenguaje literario al del noveno arte y eran demasiado frías. Con el tiempo le fueron agarrando la mano. Se respetaron los tiempos narrativos, y el mismo paso al cómic obligaba a que busquen esas variantes de las que les había hablado. Tal vez el ejemplo más conocido de estas grandes adaptaciones sean los cuentos de  Conan, obra de Robert Howard en los 70s. Roy Thomas y Barry Smith dieron lugar a un clásico.

Hace poco, me di el gusto de revivir la obra más famosa de Julio Verne, “La vuelta al mundo en ochenta días”. Devoré la mayor parte de su bibliografía durante mi infancia. Inevitablemente hay libros que recuerdocon más cariño como “Viaje al centro de la tierra”, “Robur el conquistador” y por supuesto esa aventura que me hizo viajar alrededor del mundo. Lo que me llamó la atención fueron los dibujos de Aude Soleihac que se alejan de la estética academicista. Su estilo relajado, recuerda en líneas generales a Hergé en los setentas. También hay influencias de dibujos animados franceses. Gracias a esto, le da un dinamismo narrativo enorme  tanto en composición como en el minimalismo de detalles. Incluso llega a dar la impresión de que planearon realizar una película animada, pero optaron por algo más barato, el cómic. Sabe representar muy bien la época, y se nota que hubo un trabajo de investigación bastante importante, por lo que respeta y actualiza a la obra.

Löic Dauvillier hizo fluir en las ciento cincuenta páginas casi toda la historia, sin forzar o acelerar nada. Para
que las aventuras funcionen bien, hay que darles un muy buen ritmo y el espacio justo para la acción y laslocaciones exóticas.  En ese sentido, se luce por la forma en la que logra el cambio de formato al cómic. El problema está en que no da mucho lugar para desarrollar los personajes. En algunas partes se pierde el motor motivacional y lo que están sintiendo. Incluso el mismo  Phileas Fogg se vuelve frío y Jean Passepartout, su mayordomo, termina robando protagonismo. Lo que Dauvillier busca es una versión más entretenida, centrada principalmente en la acción, que se lea rápido.  Lo hizo con pasión, se nota y eso que les comenté de los personajes no termina afectando tanto la lectura. 

Esta es una de las adaptaciones más dinámicas y divertidas que he leído. Löic Dauvillier y Aude Soleihac respetan muchísimo la obra de Verne, pero le dan un toque distinto por la forma en la que decidieron pasarla a cómic. Este soplo de aire fresco le hacía falta.